Los recubrimientos de láminas de zinc en combinación con pinturas de acabado y sellados hacen posible una protección anticorrosiva de alto rendimiento en componentes con requerimientos funcionales especiales. Todo ello independientemente de los valores de fricción especiales, resistencia a la abrasión y a los rayos ultravioleta, grado de brillo, coloración o función aislante que se requieran. Los procesos son recomendables sobre todo para componentes con geometrías complejas, componentes huecos y aspirantes, tornillos pequeños con arandelas o con cabezas de aplicación interna de la fuerza con un tamaño muy reducido.